La tendinopatía calcificante del manguito rotador es una de las causas más frecuentes de dolor de hombro
persistente. Aparece un depósito de calcio dentro del tendón, casi siempre en el supraespinoso, y el hombro
empieza a doler al levantar el brazo, al dormir de ese lado y al hacer cualquier gesto por encima de la cabeza.
Es también una de las lesiones donde más se repite la misma historia: meses de antiinflamatorios, alguna
infiltración y la sensación de que nadie te explica qué está pasando realmente. Vamos a intentarlo.
Qué es exactamente una calcificación en el tendón
No es un hueso que crece ni un trozo de cal que se te ha quedado pegado. Es un depósito de cristales de
fosfato cálcico que el propio tendón deposita durante un proceso que tiene fases: una de formación, una de
reposo y una de reabsorción. La fase de reabsorción es, paradójicamente, la más dolorosa, porque el cuerpo está
intentando retirar el depósito y eso genera una reacción inflamatoria intensa.
Esto explica dos cosas que desconciertan a muchos pacientes. La primera, que una calcificación grande pueda
no doler nada durante años. La segunda, que el dolor pueda dispararse de golpe sin que hayas hecho nada raro.
Qué hacen las ondas de choque sobre ese tejido
Las ondas de choque son pulsos acústicos de alta energía que atraviesan la piel y llegan al tendón. No son
calor ni corriente: es un estímulo mecánico. Sobre un tendón calcificado se persiguen tres cosas:
- Fragmentar el depósito para facilitar que el organismo lo reabsorba.
- Reactivar la reparación en un tejido que lleva meses estancado, mejorando la vascularización
y el recambio de colágeno. - Modular el dolor actuando sobre los receptores de la zona.
Conviene decirlo claro: no en todos los hombros se disuelve la calcificación. En bastantes casos el depósito
sigue viéndose en la ecografía y sin embargo el dolor y la función mejoran. El objetivo del tratamiento es que
puedas usar el brazo, no que la imagen quede bonita.
Qué dice la investigación, y por qué aquí lo sabemos de cerca
Este tema no nos es ajeno. Iván Caballero es primer autor del protocolo del ensayo clínico
Effectiveness of non-surgical management in rotator cuff calcific tendinopathy (the EFFECT trial),
publicado en BMJ Open en 2024, un estudio diseñado precisamente para comparar el tratamiento
conservador de la tendinopatía calcificante del manguito rotador: ejercicio frente a ondas de choque frente a
lavado ecoguiado.
Puedes consultarlo tú mismo:
ver en PubMed ·
DOI.
Lo relevante para ti no es el paper en sí, sino lo que implica: que cuando en consulta decidimos aplicar o no
aplicar ondas de choque en un hombro calcificado, la decisión sale de conocer la literatura de primera mano, no
de lo que diga el folleto del fabricante del aparato.
Cuándo tiene sentido y cuándo no
Suele ser buena indicación cuando llevas más de tres meses con dolor, la calcificación está
confirmada por ecografía o radiografía, has probado tratamiento conservador sin resultado y no hay
contraindicaciones.
No es la primera opción si el dolor es muy reciente, si el cuadro es una rotura tendinosa
franca en vez de una calcificación, o si el problema principal es una pérdida de movilidad tipo hombro congelado.
Ahí hay otras herramientas que rinden más.
Y hay contraindicaciones que revisamos siempre antes de la primera sesión: embarazo, tumores o infección
activa en la zona, trastornos de la coagulación o tratamiento anticoagulante, trombosis y cartílagos de
crecimiento abiertos en niños y adolescentes.
Cómo lo hacemos en la clínica
Primero valoramos con ecografía para localizar el depósito y ver en qué estado está el tendón. Después
aplicamos las ondas sobre el punto exacto, entre cinco y diez minutos, ajustando la energía a lo que toleras.
Y desde el principio trabajamos el hombro con ejercicio, porque las ondas abren una ventana pero es la carga
progresiva la que consolida el resultado.
Si quieres ver el detalle del tratamiento, lo tienes en la página de ondas de choque, y si tu caso es
deportivo puede interesarte también nuestra página de fisioterapia deportiva.
¿Quieres saber si tu caso es candidato? Valoramos con ecografía antes de decidir nada y te decimos con franqueza si las ondas de choque te van a aportar algo o no.
Preguntas frecuentes
¿Las ondas de choque disuelven la calcificación?
No siempre, y ese no es el único objetivo. En algunos casos la calcificación se fragmenta o se reabsorbe y en otros no cambia de tamaño pero el dolor mejora igualmente. Por eso no medimos el resultado solo por la imagen, sino por el dolor y por lo que puedes volver a hacer con el brazo.
¿Cuántas sesiones se necesitan para un hombro calcificado?
Lo habitual en los protocolos publicados son entre cuatro y seis sesiones, una por semana. El efecto sobre el tejido es progresivo y se sigue notando durante las semanas posteriores a la última sesión.
¿Es mejor que infiltrarse o que operarse?
Son opciones distintas y la decisión es clínica, no de catálogo. Las ondas de choque son una alternativa conservadora, sin agujas y sin baja, que las guías sitúan antes de plantear procedimientos invasivos en muchos casos de tendinopatía calcificante. Lo razonable es valorar primero y decidir después, con tu traumatólogo si ya estás en seguimiento.
¿Hay que hacer ejercicio además de las ondas?
Sí. Las ondas actúan sobre el tejido, pero el hombro necesita recuperar fuerza y control para que el problema no vuelva. En la práctica, el ejercicio terapéutico es lo que sostiene el resultado a medio plazo.