
Ondas de choque en Vila-real
Esto es lo que te falta para acabar de mejorar
Tratamiento con ondas de choque para el espolón calcáneo, la fascitis plantar y las tendinopatías que llevan meses sin responder. Tecnología de alta energía aplicada por fisioterapeutas.
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Qué son las ondas de choque y cómo actúan
Las ondas de choque son pulsos acústicos de alta energía y muy corta duración que se transmiten a través de la piel hasta el tejido que queremos tratar. No son calor ni corriente eléctrica: son un estímulo mecánico. Cada pulso alcanza el tejido en microsegundos y genera en él una serie de cambios físicos y biológicos.
Ese impacto controlado provoca lo que se conoce como estrés mecánico terapéutico. En un tendón o una fascia que llevan meses con dolor, el tejido ha entrado en un estado degenerativo: fibras desorganizadas, poco riego sanguíneo y una reparación que se ha quedado a medias. Las ondas de choque rompen esa situación de estancamiento y reactivan el proceso de reparación que el cuerpo había abandonado.
Por eso este tratamiento se usa sobre todo en tendinopatías crónicas: fascitis plantar y espolón calcáneo, tendinopatía calcificante de hombro, epicondilitis, tendinopatía de Aquiles y rotuliana. Es decir, justo esos casos en los que el reposo, el antiinflamatorio y el tiempo ya no están aportando nada.
Neovascularización
Estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos. En un tejido crónico con poco riego, recuperar circulación es la condición para que pueda repararse.
Recambio de colágeno
Activan a los fibroblastos y favorecen la síntesis y reorganización de las fibras de colágeno, que en la tendinopatía crónica están desestructuradas.
Modulación del dolor
Actúan sobre los receptores del dolor de la zona y sobre los mediadores de la inflamación, reduciendo la sensibilización del tejido.
Un tratamiento con evidencia científica sólida
No te vamos a decir que valen para todo. Pero para estas patologías sí, y con respaldo científico detrás.
Hombro calcificado
Epicondilitis · codo de tenista
Tendón de Aquiles
Tendinopatía rotuliana
Dolor lateral de cadera
Pubalgia y aductores
Roturas musculares
Dolor pélvico crónico
Disfunción eréctil
Cicatriz de cesárea
Cicatriz de episiotomía
Dolor de coxis
Puntos gatillo pélvicos
Celulitis
Fibrosis postquirúrgica
Adherencias y cicatrices
Firmeza de la piel
Musculoesquelético y deportivo
El terreno donde más se utilizan y donde más estudios hay. Tendones y fascias que arrastran meses de dolor y no responden a nada.
Ondas de choque para la fascitis plantar y el espolón calcáneo
Es la indicación más estudiada de todas. El tratamiento se aplica sobre la inserción de la fascia en el talón, esa zona que te duele al dar los primeros pasos por la mañana o al levantarte después de estar un rato sentado. Las ondas de choque actúan sobre la fascia degenerada y sobre el dolor, permitiendo recuperar el apoyo normal del pie. En el caso del espolón calcáneo, el objetivo no es "romper" el espolón sino tratar el tejido inflamado y engrosado que hay a su alrededor, que es lo que realmente duele.
Ondas de choque para la tendinopatía calcificante de hombro
Cuando aparece un depósito de calcio en los tendones del manguito rotador, el hombro duele, limita y despierta por la noche. Las ondas de choque estimulan la reabsorción de ese depósito y actúan sobre el tendón que lo rodea. Es una de las alternativas con mejor respaldo antes de plantear opciones más invasivas, y de las indicaciones donde más rápido suelen notarse los cambios.
Ondas de choque para la epicondilitis o codo de tenista
El dolor en la cara externa del codo al coger peso, girar el pomo de una puerta o estrechar la mano. La epicondilalgia lateral es una tendinopatía típicamente rebelde, que se cronifica con facilidad y que reaparece en cuanto se vuelve a cargar. Las ondas de choque se aplican sobre la inserción tendinosa y también funcionan en su versión interna, la epitrocleitis o codo de golfista.
Ondas de choque para la tendinopatía de Aquiles
Uno de los grandes problemas del corredor y de cualquiera que pase muchas horas de pie. Tratamos tanto la tendinopatía insercional, en el punto donde el tendón se une al talón, como la del tercio medio. Las ondas de choque actúan sobre el engrosamiento y la degeneración del tendón, y son especialmente útiles en los casos que llevan más de tres meses sin mejorar.
Ondas de choque para la tendinopatía rotuliana
La llamada rodilla del saltador: dolor justo debajo de la rótula que aparece al saltar, al bajar escaleras o al ponerse en cuclillas. Es habitual en voleibol, baloncesto, pádel y crossfit. El tratamiento se dirige a la porción del tendón rotuliano que se ha degenerado y que mantiene el dolor cada vez que se vuelve a cargar.
Ondas de choque para el dolor lateral de cadera
El síndrome de dolor trocantéreo mayor, que antes se llamaba bursitis y hoy sabemos que es en la mayoría de casos una tendinopatía de los glúteos. Duele al tumbarse de ese lado, al subir escaleras o al estar mucho rato de pie. Las ondas de choque se aplican sobre la inserción de los tendones glúteos en el trocánter.
Ondas de choque para la pubalgia y los aductores
El clásico dolor de ingle del futbolista que nunca termina de irse y que vuelve cada temporada. La tendinopatía de aductores y la pubalgia son cuadros que se cronifican con mucha facilidad. El tratamiento se aplica sobre la zona de inserción afectada, dentro de un abordaje progresivo de la carga.
Ondas de choque para las roturas musculares
Después de una rotura de fibras, sobre todo si ha sido grande o si ha habido recaídas, puede quedar una cicatriz fibrosa en el músculo que limita, molesta y aumenta el riesgo de volver a romper. Las ondas de choque actúan sobre ese tejido cicatricial para mejorar su elasticidad y su calidad, y se aplican en la fase adecuada del proceso, nunca sobre una lesión reciente.
¿No ves tu caso en la lista? Cuéntanoslo. Valoramos con ecografía y te decimos con franqueza si las ondas de choque te van a aportar algo o si hay una vía mejor para lo tuyo.
Preguntar por WhatsApp →Suelo pélvico
Una aplicación más reciente pero en pleno crecimiento, para cuadros de dolor y de tejido fibroso que no responden al tratamiento habitual.
Ondas de choque para el dolor pélvico crónico
Dolor persistente en la zona pélvica, perineal o abdominal baja, una vez descartadas las causas ginecológicas y urológicas. Las ondas de choque actúan sobre la musculatura profunda del suelo pélvico y sobre los tejidos sensibilizados que perpetúan el dolor, en cuadros que suelen llevar años de consultas sin respuesta clara.
Ondas de choque para la disfunción eréctil
Es una de las aplicaciones más estudiadas de los últimos años en la disfunción eréctil de origen vascular. El objetivo del tratamiento es estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos en el tejido eréctil para mejorar el aporte de sangre a la zona. Requiere un protocolo específico y una valoración previa, y conviene que un urólogo haya descartado otras causas antes de empezar.
Ondas de choque para la cicatriz de cesárea
Una cesárea deja una cicatriz que en muchos casos se adhiere a los planos profundos. Eso produce tirantez, pérdida de sensibilidad, molestias al mantener relaciones o esa sensación de "escalón" que no termina de asentarse. Las ondas de choque trabajan sobre la fibrosis y las adherencias para devolverle movilidad y elasticidad al tejido.
Ondas de choque para la cicatriz de episiotomía o desgarro
Una cicatriz perineal mal resuelta puede seguir molestando años después del parto. Tirantez al sentarse, escozor, dolor en las relaciones o la sensación de que la zona «no es la de antes». Las ondas de choque trabajan sobre la fibrosis y las adherencias de la cicatriz para devolverle elasticidad, siempre dentro de un plan de fisioterapia de suelo pélvico y nunca como tratamiento aislado.
Ondas de choque para el dolor de coxis o coccigodinia
Duele al sentarse, al levantarse de la silla y al ir en coche. El dolor de coxis suele mantenerse por la musculatura y el tejido que se inserta alrededor, más que por el hueso en sí. Se trata combinando ondas de choque sobre la zona con trabajo manual y ejercicio, sobre todo en casos que arrastran meses tras una caída o un parto.
Ondas de choque para los puntos gatillo del suelo pélvico
Musculatura pélvica en tensión permanente que no cede con nada. Aparece como dolor perineal, urgencia urinaria o dolor con las relaciones. Cuando los puntos gatillo llevan mucho tiempo activos y no responden a la terapia manual, las ondas de choque ayudan a bajar esa tensión mantenida y a recuperar la movilidad del tejido.
Fisioestética
Sobre el tejido fibroso y la calidad de la piel. Resultados realistas, explicados antes de empezar y no después.
Ondas de choque para la celulitis
La celulitis, cuyo nombre técnico es paniculopatía edemato-fibroesclerótica, no es solo grasa: hay unos tabiques fibrosos que tiran de la piel hacia dentro y crean el aspecto irregular. Las ondas de choque actúan sobre esos tabiques y sobre la microcirculación de la zona, mejorando la firmeza y la textura de la piel. No es un tratamiento adelgazante ni elimina grasa, y así te lo decimos antes de empezar.
Ondas de choque para la fibrosis tras liposucción o abdominoplastia
Zonas endurecidas, irregulares o con bultos después de una cirugía estética. Es una consecuencia frecuente y tratable: las ondas de choque actúan sobre ese tejido fibroso para reorganizarlo y mejorar tanto la textura como el resultado final de la intervención. Trabajamos sobre las zonas que se han quedado duras, no sobre la grasa.
Ondas de choque para adherencias y cicatrices postquirúrgicas
Una cicatriz que tira, que limita el movimiento o que se nota pegada por debajo. Ocurre tras cirugías abdominales, de rodilla, de hombro o de mama. El objetivo es devolver deslizamiento entre los planos de tejido para que la zona se mueva con normalidad y deje de molestar, no borrar la cicatriz de la piel.
Ondas de choque para la firmeza y la calidad de la piel
Mejora de la textura y la firmeza en zonas concretas. El estímulo mecánico favorece la producción de colágeno y la microcirculación local. Conviene decirlo claro: es una mejora gradual y de grado moderado, no un tratamiento adelgazante ni un sustituto de la cirugía. Si tu objetivo es otro, te lo diremos antes de empezar.

Tu sesión, paso a paso
Valoración con ecografía
Exploramos la zona y hacemos una valoración con ecografía para localizar el punto exacto a tratar y ser lo más precisos posible. También revisamos contraindicaciones.
Aplicación
Entre 5 y 10 minutos sobre la zona, con gel conductor. El fisioterapeuta regula la energía y la frecuencia durante toda la sesión y las ajusta a tu tolerancia.
Pautas para casa
Te explicamos qué puedes hacer y qué conviene evitar durante las 48 horas siguientes, para que el tratamiento rinda todo lo que puede rendir.
Qué puedes esperar del tratamiento
Para que vengas con la idea clara desde el primer día.
Sesiones mínimas
Los estudios indican un mínimo de cuatro o cinco sesiones para empezar a valorar resultados, normalmente una por semana. No es un tratamiento de un solo día.
Por sesión
Lo que dura la aplicación sobre la zona. Es ambulatorio: entras, sales y sigues con tu día con normalidad.
Semanas de efecto
El efecto sobre el tejido es progresivo. No es raro seguir mejorando durante las 8 o 12 semanas posteriores a la última sesión.
Es una sensación de golpeteo intenso sobre la zona. El fisioterapeuta ajusta la energía en todo momento para mantenerla dentro de lo que toleras. Después es habitual notar la zona algo dolorida durante 24 o 48 horas, parecido a unas agujetas.
Contraindicaciones que revisamos siempre en la primera visita: embarazo, tumores o infección activa en la zona a tratar, trastornos de la coagulación o tratamiento anticoagulante, trombosis y cartílagos de crecimiento abiertos en niños y adolescentes. En portadores de marcapasos se valora individualmente.
Preguntas sobre las ondas de choque
¿Para qué sirven las ondas de choque? +
¿Cuántas sesiones de ondas de choque hacen falta? +
¿Duelen las ondas de choque? +
¿Las ondas de choque sirven para el espolón calcáneo? +
¿Sirven para la tendinitis de hombro y las calcificaciones? +
¿Cuánto dura una sesión? +
¿Cuándo se notan los resultados? +
¿Las ondas de choque sirven para la celulitis? +
¿Se pueden aplicar en la disfunción eréctil? +
¿Necesito derivación médica o alguna prueba? +
¿Hay contraindicaciones? +
¿Dónde hacerse ondas de choque en Castellón? +
Dónde estamos
- My Fisio Clinic
Calle Serra d'Irta 30, bajo · 12540 Vila-real, Castellón - 613 194 311
Llama o escríbenos por WhatsApp - Horario
Lunes a jueves 9:00–20:00 · Viernes 9:00–14:00 - Cómo llegar
A 10 minutos de Castellón capital. Fácil acceso y aparcamiento cercano.
Tratamiento con ondas de choque en Vila-real (Castellón) para espolón calcáneo, fascitis plantar, tendinopatía calcificante de hombro, epicondilitis o codo de tenista, tendinopatía de Aquiles, tendinopatía rotuliana, dolor de cadera, pubalgia, periostitis tibial, suelo pélvico y fisioestética. Atendemos a pacientes de Castellón de la Plana, Burriana, Almassora, Onda, Nules, Betxí, Alquerías del Niño Perdido y La Vall d'Uixó.
Ese dolor lleva demasiado tiempo contigo
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