El suelo pélvico también forma parte del core

17 Sep, 2025

El músculo que se olvida en el entrenamiento

Cuando hablamos de core, la mayoría solemos pensar en abdominales, lumbares o glúteos. Sin embargo, hay un músculo que casi nunca aparece en la ecuación y que es igual de importante: el suelo pélvico. El suelo pélvico también forma parte del core y cumple un papel esencial en la estabilidad y el rendimiento

El suelo pélvico también forma parte del core

Muchas mujeres entrenan fuerza, hacen pilates o deportes de impacto sin tener en cuenta esta parte fundamental del cuerpo. Y aunque no aparezcan pérdidas de orina, eso no significa que todo esté bien. El suelo pélvico también puede dar otras señales de alerta que conviene escuchar y atender.

Señales de que tu suelo pélvico necesita atención:

  • Dolor lumbar o abdominal bajo después de entrenar
  • Sensación de presión en la pelvis al hacer esfuerzo
  • Dificultad para activar el abdomen profundo
  • Sobrecargas repetitivas sin causa aparente

Estos síntomas suelen pasar desapercibidos, porque se confunden con “cansancio normal” o con malas posturas. Pero en realidad, son la forma en la que tu cuerpo te avisa de que algo no está funcionando al 100%. Como solemos decir en consulta, ignorar el suelo pélvico es como entrenar con el freno de mano echado.

Rendimiento y prevención

El suelo pélvico no solo previene molestias. También es un aliado para mejorar el rendimiento deportivo, trabaja en coordinación con el abdomen y la respiración, lo que aporta una mayor estabilidad en la zona central y permite aprovechar al máximo la fuerza en cada ejercicio.

Una valoración en consulta permite detectar si tu suelo pélvico está preparado para el tipo de entrenamiento que realizas. De esta manera, se evitan problemas a largo plazo y se consigue un entrenamiento más seguro y eficaz.

Entrenar con seguridad y confianza

Entrenar fuerte está bien, pero entrenar con seguridad es aún mejor. No se trata de dejar de hacer lo que te gusta, sino de conocer cómo responde tu cuerpo y adaptarlo a cada etapa.