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Ondas de choque para la fascitis plantar y el espolón: cuántas sesiones y qué esperar

27 Sep, 2026

El dolor en el talón al levantarte de la cama es de los síntomas más reconocibles que existen. Das los
primeros pasos y parece que pisas un clavo; después de andar un rato afloja, y al final del día vuelve. Si te
suena, probablemente estés ante una fascitis plantar, con o sin espolón calcáneo asociado.

Y probablemente también hayas pasado ya por plantillas, hielo, antiinflamatorios y reposo. Cuando eso no ha
funcionado en varios meses, las ondas de choque entran en la conversación.

Primero, una aclaración sobre el espolón

Mucha gente llega convencida de que le duele “por el espolón”. La realidad es más matizada: hay personas con
espolones grandes que no tienen ningún dolor y personas con dolor intenso sin espolón ninguno. El espolón suele
ser una consecuencia de años de tracción sobre el hueso, no la causa del dolor.

Lo que duele es el tejido: la fascia plantar en su inserción, que lleva meses en un estado degenerativo, con
fibras desorganizadas y poco riego. Ese es el objetivo del tratamiento.

Por qué las ondas de choque funcionan en tejido crónico

Cuando una fascitis lleva más de tres meses, el problema ya no es inflamatorio. Por eso el antiinflamatorio
deja de hacer efecto y el reposo no arregla nada: no hay inflamación que calmar, hay un tejido que se quedó a
medio reparar.

Las ondas de choque rompen ese estancamiento. El impulso mecánico provoca lo que se llama estrés mecánico
terapéutico: estimula la formación de nuevos vasos, activa a los fibroblastos para que reorganicen las fibras de
colágeno y modula la señal de dolor de la zona. Dicho en corto, vuelven a poner en marcha un proceso de
reparación que el cuerpo había abandonado.

Qué esperar, con números

  • Entre 4 y 6 sesiones, normalmente una por semana. No es un tratamiento de un solo día.
  • De 5 a 10 minutos de aplicación por sesión. Es ambulatorio: entras, sales y sigues con tu día.
  • De 8 a 12 semanas de efecto progresivo. El tejido sigue mejorando después de la última sesión.

Durante la aplicación notarás un golpeteo intenso sobre la zona; molesta, pero se regula en todo momento para
mantenerse dentro de lo que toleras. Después es habitual que el talón quede algo dolorido durante 24 o 48 horas,
parecido a unas agujetas.

Lo que no te van a arreglar solas

Aquí conviene ser honestos. Las ondas de choque actúan sobre el tejido, pero no cambian por qué llegaste ahí.
Si el problema de fondo es que el tríceps sural no tiene fuerza suficiente, que has subido el volumen de carrera
de golpe o que pasas nueve horas de pie con un calzado que no acompaña, el dolor acabará volviendo.

Por eso el plan incluye siempre carga progresiva para la fascia y la musculatura de la pierna, y una revisión
de lo que estás haciendo cada día. Es la parte menos vistosa del tratamiento y la que marca la diferencia a los
seis meses.

Cómo empezamos

Valoramos con ecografía para ver el grosor y el estado de la fascia y descartar otras causas de dolor en el
talón, que las hay. Con eso decidimos si las ondas de choque aportan algo en tu caso concreto o si conviene
empezar por otro sitio. Si quieres el detalle completo del tratamiento, lo tienes en nuestra página de
ondas de choque; y si tu caso viene de correr, también en fisioterapia deportiva.

¿Quieres saber si tu caso es candidato? Valoramos con ecografía antes de decidir nada y te decimos con franqueza si las ondas de choque te van a aportar algo o no.

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Preguntas frecuentes

¿Cuántas sesiones de ondas de choque necesita una fascitis plantar?

Lo habitual son entre cuatro y seis sesiones, una por semana. Se empieza a valorar el resultado a partir de la cuarta, y el efecto sobre el tejido sigue progresando durante las ocho a doce semanas posteriores a la última.

¿Sirven para el espolón calcáneo?

Sirven para el dolor asociado al espolón, que casi nunca viene del espolón en sí sino de la fascia y del tejido que lo rodea. El espolón puede seguir ahí en la radiografía y el pie dejar de doler. Es la misma lógica que en las calcificaciones de hombro: tratamos el problema, no la imagen.

¿Puedo seguir caminando y entrenando?

Sí, con ajustes. No es un tratamiento que te deje de baja: entras, se aplica y sigues con tu día. Lo que sí revisamos es el volumen de carrera o de horas de pie, porque seguir haciendo exactamente lo que ha provocado el problema limita mucho el resultado.

¿Es lo mismo que la fisioterapia de siempre?

No es un sustituto. Las ondas de choque son una herramienta más dentro del plan, junto con la terapia manual y sobre todo el ejercicio de carga progresiva para la fascia y el tríceps sural. Aplicadas solas, el resultado suele durar menos.

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